Dios es mi Vida
Carrera 103 a No 77 b 29 · Bogotá, Cundinamarca · Colombia
- Pastor principal
- Luis Ángel - Elizabeth Torres
- Representante legal
- Luis Angel Torres Melendez
- Teléfono
- (318)3256228
- Celular
- 3182259865
- Sitio web
- https://diosesmivida.org/
Misión
Marcos 16:15-16. (NVI) 15 Les dijo: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas *nuevas a toda criatura.16 El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado. Sin mayor preámbulo, ni pretensiones nuestra razón de ser es y será siempre la predicación clara y sencilla del mensaje de Jesucristo, entendiendo que en todas las épocas de la historia, incluyendo por supuesto al hombre posmoderno, lo que la humanidad necesita el mensaje de salvación. La gran comisión es llevar el evangelio a toda persona que esté en nuestro círculo de influencia, comenzando por el entorno más cercano, que es mi propio corazón. A partir de mi propia conversión y transformación, puedo llegar eficazmente al corazón de mi prójimo respaldado con mi testimonio de vida y conducta y acompañado, necesariamente, por el compartimiento de la Palabra de Dios. Emulando la sabia frese “el que trabaja y no ora es un orgulloso y el que ora y no trabaja es un hipócrita” para nosotros el que da testimonio y no comparte la Palabra de Dios es un orgulloso y el que comparte la Palabra de Dios y no da testimonio de vida es un hipócrita. Nuestro propósito es hacer discípulos de Jesucristo que vivan en obediencia a las escrituras, en integridad de pensamiento y en santidad de conducta.
Visión
Basados en Isaías 61:1- 4, Dios es Mi Vida Iglesia Cristiana predica de manera integral la Palabra de Dios, en la cual el creyente encuentra: sanidad para los corazones heridos (Sanidad Interior), libertad para los cautivos y prisioneros (Liberación espiritual), el pregón del año del favor del Señor (predicación de la sana doctrina apegada a enseñanzas biblio-céntricas), el día de la venganza de nuestro Dios (exhortación a la santidad y a la obediencia), el consuelo y la fortaleza de los dolientes (el Poder del Espíritu Santo), corona de vida, aceite de alegría y traje de fiesta en lugar de luto y dolor (restitución en todas las áreas de su vida), reconstrucción de ruinas, restauración de escombros y reparación de ciudades antiguas (restauración personal y familiar) Salmos 119:160 (NVI) 160 La suma de tus palabras es la verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre. Nos apegamos fielmente a la exposición completa de la Palabra de Dios y estamos enteramente convencidos que la Biblia siempre es actual, que sus enseñanzas son vigentes y no es preciso acomodar el mensaje a las necesidades del mundo de hoy. Una cosa es actualizar el lenguaje con el que llevamos el mensaje y otra cosa muy diferente es actualizar el mensaje bíblico, que No necesita ser actualizado, porque permanece para siempre; el pecado siempre será pecado, el arrepentimiento siempre será arrepentimiento, la obediencia siempre será obediencia, la santidad siempre será santidad y la salvación siempre será la necesidad del hombre, ayer, hoy y por los siglos.
Credo
01. CREEMOS en las Sagradas Escrituras como plena e infalible Palabra de Dios, revelada al hombre por inspiración del Espíritu Santo y, consecuentemente, única segura norma de fe y conducta. 02. CREEMOS que las Sagradas Escrituras hablan por sí mismas y, en ningún modo, aceptan interpretaciones de carácter privado, aun cuando guían la revelación individual del Espíritu Santo. 03. CREEMOS en un solo Dios Viviente, Eterno y Verdadero, quien es tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, siendo las tres una indisoluble e inescrutable unidad en esencia, poder y eternidad. 04. CREEMOS que el Padre es el Creador de todo lo visible e invisible, y Autor del Plan de Salvación desde antes de la fundación del mundo. 05. CREEMOS que el Hijo es eternamente engendrado del Padre, y único mediador entre Dios y los hombres; encarnó por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de la virgen María; y en El conviven dos naturalezas: Divina y Humana, en una sola persona. 06. CREEMOS que el Espíritu Santo procede eternamente del Padre y del Hijo; es revelador del conocimiento de Dios al hombre por las Sagradas Escrituras; Santificador, Consolador, Dador de Poder y representante único de Cristo sobre la Tierra. 07. CREEMOS en el mundo espiritual formado por el cielo y el infierno; en la existencia de los ángeles buenos y malos, y en la de Satanás como jefe de los últimos. 08. CREEMOS que el ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, es una trinidad de espíritu, alma y cuerpo; y posee, en forma innata, la Ley Divina escrita en su corazón. 09. CREEMOS en la caída de toda la humanidad por la desobediencia de Adán y Eva, y en la herencia del pecado original en todo hombre. 10. CREEMOS en la justificación por la fe, es decir, en que el perdón de la culpa es otorgado de manera exclusiva por la gracia de Dios a todos aquellos que creen de corazón en Jesucristo y lo confiesan voluntariamente con su boca. 11. CREEMOS en la muerte redentora de Jesucristo en la cruz del Calvario, en la expiación por su sangre y en la justificación por su mérito sacrificial. 12. CREEMOS que Jesucristo murió en la cruz, fue sepultado y resucitó al tercer día de entre los muertos, ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre. 13. CREEMOS en la Segunda Venida de Jesucristo en dos etapas: una invisible para arrebatar a la iglesia antes de la Gran Tribulación; y otra visible para establecer su reinado milenial sobre la tierra, al final de la Gran Tribulación. 14. CREEMOS en la comunión de los creyentes, unidos por la fe común de los Apóstoles, los tres Credos de la iglesia antigua y los contenidos de los seis primeros Concilios Generales, que concuerdan con la Biblia. Lo que hemos creído todos en todo lugar y en todo tiempo. 15. CREEMOS en la Iglesia, una, santa, universal y apostólica; que es invisible y está formada por las almas de aquellos que tienen escritos sus nombres en el Libro de la Vida; y se hace visible en el mundo por amor mediante la propagación del evangelio. 16. CREEMOS en el nuevo nacimiento, no de la carne, sino del espíritu, al ser regenerado por el Espíritu de Dios; y que, como fruto de esa regeneración hacemos buenas obras, no para ser salvos, sino porque ya lo somos. 17. CREEMOS en los medios de gracia provistos amorosamente por Dios para el conocimiento y propagación del Evangelio: la predicación de la Palabra, las ordenanzas del Bautismo y la Santa Cena del Señor, y la oración. 18. CREEMOS que el Bautismo y la Santa Cena han sido explícitas y soberanamente instituidas por Jesucristo, para ser observadas en la iglesia hasta Su Venida. 19. CREEMOS que el Bautismo es un testimonio público de la fe interior del creyente en Cristo; debe ser ministrado por inmersión de todo el cuerpo, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, a personas en edad de responsabilidad o uso de razón. 20. CREEMOS que la Cena del Señor es un acto conmemorativo de su sacrificio redentor en la cruz; que, por medio de la participación por fe en ella, el creyente establece una comunión espiritual con Cristo; y que debe administrarse mediante las especies del pan y el vino, símbolos del cuerpo y la sangre del Señor. 21. CREEMOS en la dotación de dones de parte de Dios para sus hijos, y en su clasificación en tres grupos: Dones del Ministerio, Dones Operativos y Dones del Espíritu Santo. 22. CREEMOS en la adoración a Dios en espíritu y en verdad, nacida directamente del corazón y no supeditada a personas, lugares, formalismos, ritos o cosas materiales. 23. CREEMOS en la doctrina del Juicio Final, según la cual habrá juicios separados, para el diablo y los ángeles caídos, la humanidad gentil, el pueblo de Israel, las otras naciones, y los miembros de la Iglesia Cristiana. 24. CREEMOS en la resurrección de los muertos: los justos para vida eterna en el cielo, y los pecadores para muerte eterna en el infierno. 25. CREEMOS por igual en la absoluta soberanía de Dios y el libre albedrío del hombre, los cuales no son contradictorios sino complementarios. 26. CREEMOS en la familia como institución establecida por Dios para la preservación de la sociedad, sobre el fundamento del vínculo matrimonial monógamo; y en la indisolubilidad de éste, salvo las dos causales bíblicas de divorcio: adulterio irremediable, o abandono definitivo del cónyuge inconverso. 27. CREEMOS en la ética cristiana del trabajo, según la cual, Dios prospera toda obra de sus hijos para que satisfagan necesidades, cumplan obligaciones y den espléndidamente para el evangelio y para el prójimo con amor. 28. CREEMOS en el diezmo y en la ofrenda como única ordenanza bíblica de carácter económico. El diezmo es una norma bíblica de obligatoria observancia para el creyente y la ofrenda es voluntaria, conforme a lo que Dios proponga en el corazón de la persona.
Eventos
Partido de Fútbol, celebrado en el marco del programa Cristo nos hace libres