Ministerios Unidos en la Fe UMC
Clle 27 C Sur N° 15-63 · Bogotá, Cundinamarca · Colombia
- Pastor principal
- Miguel Humberto Diaz O
- Representante legal
- MIGUEL HUMBERTO DIAZ ORTIZ
- Teléfono
- (601)7000277
- Celular
- 3112419503
- Sitio web
- http://ministeriosunidosenlafe.com/
Misión
MISION La predicación del evangelio del Señor Jesucristo. Cursos de discipulado, diaconado y liderazgo. Asesoría espiritual para que sus miembros impacten positivamente lo cotidiano de su vida y a la sociedad. La creación de espacios de comunión y de relación fraternal entre sus miembros. La provisión de herramientas que ayuden al crecimiento ministerial de sus miembros. La promoción y preservación de los valores éticos y ministeriales.
Visión
VISIÓN Formar seres integrales que, bajo la dirección del Espíritu Santo, vivan dentro de los principios y valores bíblicos; Conformar una comunidad en permanente crecimiento, mediante la adecuada capacitación de líderes, maestros y pastores, comprometidos con la gran comisión; Establecer nuevas Iglesias fortalecidas en la fe y en el conocimiento del Señor Jesucristo.
Credo
Creemos que: La Biblia es la revelación de Dios personal y eterna como la única autoridad infalible e inerrante palabra de Dios (2 Tim. 3:16) Hay un Dios eternamente existente en tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo (Gn 1:1, 2Co 13:14) Jesucristo es Dios (Jn. 10:30), Que nació de una virgen (Ls. 7:14, Mt. 1:23, Lc. 1:35), Que vivió sin pecado (He. 7:26), que hizo milagros (Jn 2:11), Que murió como sacrificio en lugar de todos los hombres (1 Cor. 15:3), Que resucito al tercer día triunfando sobre la muerte (1 Cor. 15;4); Que subió al cielo y se sentó a la diestra de Dios Padre(Mr. 16;19), Que volverá pronto a buscar a su iglesia y a reinar con poder y gloria (Hch.1:11) Para su salvación, el hombre por su naturaleza y conducta pecadora, necesita la acción regeneradora del espíritu santo y que cada ser humano es justificado por la fe en Cristo y solo por la gracia de Dios (Jn. 3:16-19,5:24, Ro. 3:23,5:8-9, Efe. 2:8-10, Tit. 3:5). En la resurrección de vida y en la resurrección para la condenación (Jn. 5:28-29). En el trabajo actual del Espíritu Santo, que mora en cada creyente, y que beneficia a su iglesia a través de dones a sus miembros, para producir la madurez de cada uno a la imagen de Cristo y ponerlos en práctica para el logro del objetivo final de la iglesia. Rom 8:13-14; 1 Cor 3:16,6:19-20; Ef. 4:10; 4:30). Cristo es el Señor de la Iglesia, comprada con su sangre, a la cual le encargó la tarea de anunciar el Evangelio a toda criatura, y que este deber es así mismo responsabilidad de cada creyente. (Hch 20:28; Mateo 28:18)